El verde brilla, mañanero y vibrante, en cada brote del bosque. El primer taller de primavera espera a los niños con su caja de sorpresas. Margaritas, prímulas, pensamientos y caléndulas salen al encuentro para dejarse recoger en su libreta de pequeños científicos. Afuera, el agua de abril. Adentro, la magia del juego de la flor. Descalzos, entre dados, piedras y lápices de colores, aprendiendo pétalos, sépalos, estambres, estigmas y ovarios, hasta completar el puzzle de la vida. Al atardecer, molinillos de papel y burbujas de jabón gigantes dan la despedida dejando en el aire una sonrisa con la pregunta de cuándo será el próximo taller …

 

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