Sábado 18 febreo

Pues sí, fuimos a escoger casi el peor día del mes para inagurar de nuevo las actividades en el bosque.

Entre dos días de sol radiante nos tocó una luz gris cambiante donde la nube baja estancada en los valles le daba al horizonte un  aspecto fantasmagórico.

Pero no hay como inspirar , estirar, expirar  para rapidamente entrar en calor y contemplar desde dentro el bonito espectáculo húmedo de fuera.

Un vaso de vino para brindar por el buen humor y un viaje cosmopolita con conversaciones varias alrededor de un plato bien caliente entre gente que no se conoce pero que rápidamente comparten desenfadadamente.

Paragüas, botas, gorro, sonrisa, ganas de acción, de conocer, de baño de bosque, de caminar …

Gracias a Kat Tsiplacis por su yoga suave y con ritmo y a todos los asistentes que sin saber que se van a encontrar en este bosque escondido llegan aquí con una actitud del 10.

Pronto repetiremos experiencia con sol, sombra o lluvia.

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