Elena Laso, creadora de Yoga Studio Gijón, buscaba un lugar en Asturias para organizar retiros en verano. Había sido profesora de yoga en el mediterráneo con alumnos de diferentes países y pensó que combinar esta práctica con actividades en la naturaleza y con la alimentación ecológica que ofrece el paraíso asturiano podría ser la mezcla perfecta para vivir una experiencia única en el norte de España.

Hace unos meses visitó Cereceda, eligió el Bosque Escondido y le preguntamos porqué:

Es un lugar mágico, protegido del sol y la lluvia, está recogido y a la vez hay vida. Me parece precioso, escuchar los pájaros, sentir las gotas de rocío por la mañana … Creo que Asturias tiene  mucho que ofrecer al que viene de fuera, tanto de España como de otros países. Es pura naturaleza, montañas, valles, playas, bosques, sendas …  todo al alcance en unos minutos en coche, es muy especial.

Nos cuenta que desde niña se formó como bailarina de ballet clásico y con 21 años viajó a Nueva York para estudiar danza contemporánea. Al volver a España empezó a practicar Hatha Yoga. Gracias a Astur Yoga, descubre Ashtanga Vinyasa Yoga y acude a distintos talleres en Madrid. Con Eleonora Lanzillotta conoce el método Day, una fusión de práctica atlética, con trabajo emocional y nutrición bioenergética. Profundiza en el conocimiento de la técnica, la tradición y la anatomía aplicada al yoga, así como de la pedagogía del Hatha Yoga con varios profesores internacionales. Con Nun Víntem realiza el Intensivo de Asthanga método Mysore y se certifica como instructora en el Yoga Center de Madrid.

Elena ha pensado este tipo de retiros para personas a las que les guste la naturaleza, básicamente:

Si hacen yoga o no, es menos importante. El que hace Yoga va a disfrutar la experiencia de hacerlo fuera de una sala y para el que no lo ha hecho nunca es un buen momento para empezar.  El Gurú Krishnamacharya, creador de la serie de Yoga que yo practico, Ashtanga, se retiró al Himalaya para crear este tipo de práctica. Estar en contacto con la naturaleza, te lleva a contactar con tu interior,  a centrarte y enfocarte en lo que realmente quieres y la práctica de Yoga es lo que busca, concentración, meditación. No se trata sólo de hacer asanas imposibles, esas las puedes hacer en un gimnasio, creo que va mas allá.

A sus 38 años, la práctica y la enseñanza del Yoga en su vida diaria significa mucho:

Me ha dado fuerza para afrontar cosas que no sé cómo las hubiera vivido, probablemente dopada, como hace mucha gente, me ha dado fuerza para salir adelante pero también me ha enseñado a tener paciencia, a que las cosas llegan cuando tienen que llegar, a vivir más despacio, a disfrutar de las pequeñas cosas que se hacen grandes, una merienda con tus hijos, un paseo por el monte, un baño de mar …  El Yoga te hace estar presente  y disfrutar del presente.  No sabría muy bien explicar porqué, para mi es una práctica mágica.

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